ANÁLISIS DE LA NOVELA LA RAIZ DE LA HOGUERA DE ROSE MARIE TAPIA POR MIRLA LINA DIAZ

LA LECTURA DE LA OBRA LITERARIA DE ROSE MARIE TAPIA

LA RAIZ DE LA HOGUERA

 

 

La obra, “La raíz de la hoguera”, la quise analizar desde un punto de vista diferente.

 

Cuando fui estudiante de secundaria tuve la dicha de tener excelentes profesores de filosofía y lógica el Dr. Claudio Young y el también Ariosto Ardila, que en paz descansé, quienes imprimieron en mí el conocimiento sin prejuicios de diversas corrientes ideológicas, filosóficas y religiosas acrecentando posteriormente mi interés en profundizar en ellas.

 

Si esta obra - La raíz de la hoguera- cayera en manos de buenos profesores de filosofía constituiría una excelente forma de introducir a sus alumnos en el estudio de las diversas corrientes del pensamiento humano de una forma fácil y amena y los llevarían desde la historia antigua y pasando por el periodo medieval y renacentista hasta llegar a la actualidad.

 

Conocerían además términos no tan usados hoy en día en nuestro país como la herejía, alquimia, pragmatismo, gnosticismo. Les llevaría a comprender con facilidad las diferencias entre los sueños y las revelaciones porque Rose Marie lleva a su protagonista de una a la otra sin perder de vista la realidad en el afán de conocer quien es ella, de donde procede su origen familiar que, en el hilo conductor de la narrativa, hasta descubrir las historias familiares que la precedía.

 

Paula, la protagonista, vive su viaje a Italia, con momentos de reflexión, de estudios, de leyendas, de turista, de persecuciones, raptos, encuentros familiares y finalmente descubre que descendía de una alquimista, científica hoy día, que en la época medieval fue quemada por hereje en la hoguera por negarse a trasmutar metales en oro para la iglesia.

 

Ella, Paula, como su descendiente heredo sus conocimientos a través de la transmutación de la mente de su antepasada Victoria y logro convertir metales en oro. Al final Paula regresa a Panamá, donde se entera que su amiga y compañera de viajes, es asesinada en Italia y ella al llegar a Panamá se encuentra con su secuestrador quien es aprehendido en el aeropuerto.

 

 

El tema me atrapo desde sus inicios, al extremo que la termine el mismo día. Felicidades Rose Marie, excelente trabajo literario.   

LA NOVELA CORTA EN FUNCIÓN EDUCATIVA: LEYENDO A ROSE MARIE TAPIA Y SU PRESENCIA EN EL GÉNERO     Humberto López Cruz University of Central Florida hlopez@ucf.edu

 

Resumen: La novela corta es un subgénero que no ha encontrado en español el desarrollo tradicional que sí ha disfrutado la clasificación que la supera por extensión; es decir, la novela. En el caso de la escritora panameña Rose Marie Tapia, la novela corta es la que se destaca en la mayoría de sus relatos; sus entregas reflejan la brevedad requerida por el subgénero que presenta. Este trabajo se aproxima a dos de sus entregas con especial énfasis en un texto que educa por medio de una prosa que se renueva; novelas cortas que se convierten en instrumentos discursivos que fungen como agentes transmisores de una idea, un concepto, un propósito, y en los que la brevedad de la escritura acentúa la magnitud de los relatos.

 

Palabras clave: Rose Marie Tapia, literatura panameña, discurso didáctico, novela corta

 

 

THE NOVELLA IN ITS EDUCATIONAL FORM: READING ROSE MARIE TAPIA AND HER PRESENCE IN THE GENRE

 

Abstract: The novella is a subgenre that has not found in Spanish language the traditional development that has enjoyed the classification that surpasses it by extension; that is, the novel. In the case of the Panamanian writer Rose Marie Tapia, the novella is the one that stands out in the majority of her stories; her deliveries reflect the brevity required by the subgenre she presents. This essay approaches two of her works with special emphasis on a text that educates through a prose that renews itself; novellas that become discursive instruments that act as transmitting agents of an idea, a concept, a purpose, and in which the shortness of the writing accentuates the magnitude of the stories.

 

Keywords: Rose Marie Tapia, Panamanian literature, didactic discourse, novella

 

 

DOI: https://doi.org/10.24029/lejana.2020.13.264

 

Recibido: el 2 de noviembre de 2018 Aceptado: el 1 de marzo de 2019 Publicado: el 19 de febrero de 2020


 

La literatura aborda la historia anónima

—y con frecuencia silenciada

—de las comunidades sin voz oficial.

 

La literatura es el gran espejo del acontecer humano.

(Ríos Torres)

 

La novela corta es un género, imposible ya denominarlo subgénero, que no ha encontrado en español el desarrollo tradicional que sí ha disfrutado la clasificación que la supera por extensión; es decir, la novela. Pese a este hado negativo, la novela corta o noveleta, como la suelen llamar en algunos círculos literarios, no está completamente desaparecida de las letras del mundo hispano, muy por el contrario. Walter Pabst rastrea la entidad de la novela corta en las letras hispanas desde la Edad Media y recoge que “la autoridad del dogma era tan grande, que los autores de las novelas cortas no pudieron pasar de largo junto a él sin prestarle atención, y muchos de ellos tomaron posición frente a la teoría, principalmente en prólogos, introducciones y relatos secundarios” (1972: 18). La importancia y la presencia han sido notables, aunque la mirada crítica observase en otra dirección; las aproximaciones de estudio tendrían que ir privilegiando un procedimiento evaluativo que colocase el estilo, a falta de mejor vocablo, en el lugar adecuado.

Numerosos han sido los escritores que han cultivado el género; si fuere necesario apuntar un ejemplo canónico habría entonces que mencionar a Miguel de Cervantes como pilar irrefutable de esta peculiar narración; a su vez, habría que añadir que jamás la brevedad impidió un intenso desenvolvimiento textual que sirvió, y sigue sirviendo, como difusión didáctica para beneficio del lector del momento. Agustín de Amezúa y Mayo declara a Cervantes como creador del género tras la publicación de las imprescindibles Novelas Ejemplares cervantinas. El estudioso sostiene que “Cervantes siente algo nuevo en él: el deseo, la comezón de escribir novelas cortas, y seguro y confiado en sí mismo, se resuelve a entrar por esta nueva vía, apenas hollada por nadie antes que él, e impulsado por su temperamento estético, encaminado hacia una tierra dilatadísima y feraz donde campear por sus anchas” (1982: 415).1 La necesidad de narrar siendo breve se impone.

Este último punto es esencial a la hora de entender por qué narradores contemporáneos favorecen recurrir a la novela corta como alocución y no como casualidad creativa. Las entregas se convierten en instrumentos discursivos que fungen como agentes transmisores de una idea, un concepto, un propósito, y en los que la brevedad de los textos acentúa la intensidad de los relatos; en otras palabras, los autores necesitan sumergirse de lleno, y con rapidez, en la trama porque la extensión esperada del texto no permite divagaciones alternas. Por su parte, los lectores tienen ante sí una narración con un propósito que tiene que cumplirse y entenderse, entre prólogo y epílogo; o sea, que el reto es para ambos: uno tiene que exponer y el otro tiene que entender. No siempre se estará de acuerdo, pero sí habrá que admitir que la

 

 
 

 

1 Los lectores deberán consultar, en su totalidad, el capítulo IX del texto de Amezúa y Mayo, “Caminos hacia la novela corta” (1982: 396-415) para lograr una mejor comprensión de su postura crítica ante el género y el papel fundamental desempeñado por Cervantes. Obsérvese que este apartado abre puertas a subsecuentes lecturas que serían de ayuda para aquellos interesados en continuar rastreando el tema. El estudio, pese a los años de haber sido publicado, no pierde actualidad.


longitud de lo expuesto no es un factor a modificar; no hay negociación posible en lo que respecta al número de páginas. De otra forma, no sería una novela corta.

Tras este preludio informativo, es hora de comentar la obra narrativa de una escritora panameña contemporánea que, durante las últimas dos décadas, ha visto su incursión en las letras aumentar hasta situarse en un notable lugar dentro de los círculos literarios del istmo. Rose Marie Tapia (1947-) caracteriza sus publicaciones por la longitud de sus relatos.2 En su mayoría, la novela corta es la que se destaca del resto; sus entregas reflejan la brevedad requerida por el género que despliega. Este trabajo se aproxima a dos de sus entregas con especial énfasis en un texto que educa, por medio de una prosa que se renueva, tras cada escritura.

Si se aceptara esta información como válida, y no parece haber razón convincente para ejercer una duda sólida en contra de dichos postulados, el resto sería ubicar la trama dentro del propósito orientado a la enseñanza que aspira satisfacer. La autora es consciente de estas premisas y elabora unos textos que tienen que capturar a sus lectores para que triunfe la labor educativa. Las novelas escogidas, y no que otras carezcan de la intensidad requerida para amparar estos razonamientos, son Niña bella (2010) y Diagnóstico N.P.I. (2011). Ambas cuentan con menos de cien páginas y, desde el comienzo, se percibe la función educativa que ya caracteriza las letras de Tapia. En una interesante propuesta, Manuela Merino García destaca que la novela corta merece especial atención (pese a que el estudio se ha basado en letras de otras épocas es factible hacerlo extensivo al género en particular), “pues con su verosimilitud y su elección de temas contemporáneos sedujo al público francés y contribuyó a la renovación de la técnica narrativa” (2005: 6). Este aserto es necesario para ubicar la narrativa presentada.

Ambos textos se acercan en puntos que conviene resaltar. Por ejemplo, el lector conversa con voces autorizadas que llevan la palabra de la autora dentro de una ficción que se resiste a abandonar la realidad que la rodea. Este conflicto parece solucionarse por medio de una lectura que acepta la trama propuesta y que se fusiona con discurso didáctico para, junto a ella, alcanzar un fin común. En Diagnóstico, la presencia autorial se impone dentro de un antagonismo que varía entre resignación ante lo inexorable y posible denuncia social del gremio médico. En Niña Bella, la exposición oscila entre una narrativa omnisciente y una voz en primera persona que trasciende la imparcialidad —nunca es percibida como tal— de la tercera persona. Pese a ello, en las dos novelas destaca el propósito pedagógico que subyace en el entramado textual, superando, a veces, el desarrollo de la supuesta ficción; es muy posible que Tapia, conscientemente, eligiera la novela corta como vehículo de difusión de su mensaje educativo.

Visto esto, hay que traer a colación el compendio crítico de Anadeli Bencomo y Cecilia Eudave para apuntalar estos acercamientos a las dos entregas de Tapia. Para

 
 

 

2 Al momento de redactar estas líneas, Rose Marie Tapia lleva publicadas, en Panamá, las siguientes novelas: Caminos y encuentros (2000), Y era lo que nadie creía (2001), Travesías mágicas (2002), La noche oscura (2002), La cárcel del temor (2003), Roberto por el buen camino (2003), La raíz de la hoguera (2005), Los ángeles del olvido (2006), No hay trato (2007), Mujeres en fuga (2008), Agenda para el desastre (2009), Niña bella (2010), El retorno de los bárbaros (2010), El crepitar de la hoguera (2011), Diagnóstico N.P.I. (2011), Los misterios del olvido (2012), El arcoíris sobre el pantano (2013), El poder desenmascara (2014), Un grito desde el silencio (2015), El murmullo de la sombra (2016), Vida de compromiso (2017), La noche no dura para siempre (2018). Como puede verse, Tapia ha estado muy activa en su labor de creación literaria.


comenzar, es imperioso partir de que “la interrogante acerca de la especificidad de la novela corta conduce igualmente a las reflexiones sobre la naturaleza del relato que se recoge de sus páginas”, y así continuar con que “es importante señalar además que este proceso recogido en el relato se representa generalmente como algo que ha comenzado antes de iniciar la narración propiamente dicha” (2014: 12-13). Como colofón a estas citas, hay que agregar que los lectores ya están prevenidos y esperan, no un mensaje fabulístico, sino una reproducción de hechos tangibles que se aplique a su realidad cotidiana. Dicho de otra forma, son escenas sociales que se novelan para ambientar tramas que van a buscar soluciones, o prevenciones, de temas que, de otra forma, no se hubiesen enfrentado. Las reflexiones van a transmutar de personaje a lector salpicadas por el ingenio de la autora, de esta sagacidad narrativa es que se tendrá que valer la escritura si desea lograr el éxito propuesto. En este momento sería apropiado iniciar un escudriñamiento de las novelas seleccionadas para afirmar o desmentir la intención de este ensayo.

La elección sobre el estilo narrativo en ambas narraciones, ya observado con anterioridad, sugiere la importancia de unos discursos textuales que van a superar las tramas. Tapia es consciente del arbitrio ya que ese sería un logro de su decisión de trabajar la novela corta; además, se impondría la función educativa ante el posible entretenimiento que conllevaría cualquier lectura. En otras palabras, aquí se accede al mensaje educativo, puesto que, como fábula novelada, se anticipa que la lectura subrayará el aprendizaje, y cualquiera que la enfrente se concentrará más en el enunciado narrativo que en el desarrollo de sus personajes. Este último punto es uno a considerar: la brevedad del texto impide un desarrollo exhaustivo de personajes que entran a cumplir un propósito determinado; no es necesario hacer énfasis en el desenvolvimiento de los protagonistas, sino en la virtud que representan o problemática que encaran. En la conclusión de los relatos, es la voz de Tapia la que impone la moraleja (puede decirse que la lección ha logrado una feliz intersección con el entendimiento de los lectores), y cumple con lo que se espera de sus entregas. A su vez, y como nota adicional, posibilita la gestación de un reto dirigido, no al lector promedio, sino al espacio en que se desenvuelven; una crítica social dice presente.

Es necesario pausar y acercar este estudio a otra de las novelas de Tapia, Roberto por el buen camino, que aunque no haya sido incluida como parte de este ensayo,  se considera una de las más vendidas en Panamá, a más de que fuera traducida al inglés como Roberto Down the Right Path.3 Sin embargo, lo que hay que destacar son las conclusiones de Sara Wiercinski sobre la novela aludida, pues, según la estudiosa, la escritora panameña retrata la escasez imperante y enfrenta a los lectores con las duras condiciones de vida que afectan a las comunidades pobres, demostrando que la falta de recursos y el abandono de la niñez son las principales fuentes de delincuencia juvenil (2013: 183). Tapia proyecta, a lo largo de los capítulos y con la crudeza que se espera del tema, ejemplos orientados a formular su denuncia textual; la novela corta educa y critica sectores sociales que, desde el punto de vista de la autora, lo merecen. Wiercinski concluye con que “el mensaje principal es claro y conmovedor”, para subrayar que el protagonista y “el grupo de delincuentes juveniles son víctimas de la desigualdad social manifestada en la sociedad” (183, la traducción es mía). El

 
 

 

3 Roberto Down the Right Path fue publicada en Panamá por la Editorial L & I, en 2010. La traducción corrió a cargo de Pat Alvarado. No incluyo esta ficha en las obras citadas por no ser, la novela, parte de este estudio. Sin embargo, el curioso lector ya sabe cómo acceder al texto en caso de que fuere de su interés.


antihéroe ha sido trasmutado en héroe, en realidad nunca dejó de serlo ante los ojos de los lectores, y la autora ha dado voz a un estrato nacional marginado como parte del proceso educativo.

Una proyección similar se detecta en las lecturas de Diagnóstico N.P.I. y Niña Bella. En la primera novela seleccionada, y al enfrentar la escritura, comienza el proceso de aprendizaje; más bien, es la oportunidad para canalizar las opciones que tiene el individuo promedio a la hora de encarar un diagnóstico médico. Tapia no propone, como fuera apuntado con anterioridad, un cuestionamiento a la totalidad médica, pero sí la obligación de cada paciente de documentarse antes de aceptar un tratamiento o una posible receta. La reacción negativa que sufre la protagonista ante un conocido fármaco, posiblemente producto de un diagnóstico errado, es la enseñanza que se debe extraer, ya que “los efectos colaterales de los medicamentos fueron enormes” (2011: 64); además, hay una aprensión sobre uno en particular, puesto que “provocaba hemorragias” (65). La autora es explícita, en completa función educativa, a la hora de subrayar los productos por su nombre, afianzando, de este modo, el aprendizaje que reciben los lectores al convertirse el texto, entiéndase la novela corta, en material didáctico. Hay que aceptar que en algunos círculos sociales, la ciudadanía promedio no se permite a sí misma dudar de un diagnóstico médico, y, Tapia, desde la burla del título escogido, hace caso omiso de este respeto perpetuo para alertar, a través de la protagonista, de las consecuencias de no asumir su responsabilidad social.

El también escritor panameño, Ariel Barría Alvarado,4 concede, al referirse al enunciado educativo que ofrece Diagnóstico que “el conocimiento pasa por una estación ineludible; la que nos hace reconocer que necesitamos saber, que requerimos aprender” (contraportada); sin embargo, valdría agregar que la trama de la novela avanza un paso más al empoderar a un colectivo determinado que no va a aceptar a ciegas un diagnóstico médico; de hecho, lo va a cuestionar y, si fuere necesario, buscaría opciones alternas tal y como hizo la protagonista (66-68). Esto nos lleva a la afirmación de Bencomo y Eudave cuando exponen que “se trata entonces de entender que el relato dentro de la novela corta no debe leerse exclusivamente de manera horizontal, sino verticalmente y entre líneas, a partir de los pliegues y disonancias del discurso, y sobre los posibles titubeos del narrador” (2014: 13). En la novela que se discute, la narración en primera persona titubea ligeramente antes de afirmarse en su propia responsabilidad como paciente y como elemento social; el discurso, entonces, adquiere una asonancia figurativa que compagina con el propósito pedagógico de un texto que Tapia no abandona.

Por otra parte, Niña Bella, sigue la tradición educativa pero no con la misma agresividad vista en Diagnóstico. En este punto cabría la opción de comentar otro alegato sobre el tema presentado pues “es en este sentido que la novela corta se muestra como una obra particularmente propicia para llevar a cabo una lectura atenta del texto, una práctica que nos invita a recorrerlo sin mayores prisas o atajos, que nos conduce incluso a la relectura como manera idónea de aproximación crítica” (Bencomo y Eudave, 2014: 13). La novela afirma su testimonio en la realidad de la crisis económica internacional experimentada por todos, o casi todos, los sectores sociales y “nos muestra cómo es posible encender nuestra luz

 

4 Ariel Barría Alvarado, novelista y cuentista panameño contemporáneo, suele escribir las contraportadas de las novelas de Tapia. En estos breves textos se puede observar la tendencia de Barría Alvarado de recomendar dichas novelas, entre otros motivos no menos significativos, por el aprendizaje que se desprende de sus lecturas.


interior para salir adelante, aun cuando las amenazas parezcan cerrarnos el paso” (Barría Alvarado, 2010: contraportada). Tapia deposita la atención referida por Bencomo y Eudave en un joven personaje, protagonista del relato. Este punto es significativo; se inviste a la denominada niña con características no comunes en alguien de su edad, pero lo más importante es que se transfiere el mensaje educativo a la nueva generación; la voz narrativa en primera persona apoya la finalidad discursiva. La autora logra incluir al ciudadano promedio, acierto constante en sus letras, para que su novela corta afronte un problema común y ofrezca soluciones de cómo solventarlo; este es el encargado de zanjar la crisis transmutada de internacional a personal. El personaje indica en la consumación del relato que “ahora cuando se acuesta, no solo lo hace para descansar, sino también para soñar, pues tiene la capacidad y la fuerza necesarias para cumplir sus propósitos. Ha desarrollado un sentido de su propio destino, un sentido de su visión y de su papel singular en la vida: un sentido de propósito y significado” (2010: 100). Esta conclusión hace reflexionar y rememorar las observaciones de Jorge Volpi cuando sugiere que “la narrativa hispanoamericana ha dejado de existir como un corpus uniforme”, para continuar con que “los narradores hispanoamericanos han dejado de escribir sobre los mismos temas” (2008: 109). Tapia es un buen ejemplo; la autora se autoincluye en el conjunto escritural que aduce Volpi para avalar su postura educativa: ha abandonado temas recurrentes en las letras de la región para adentrarse en nuevas avenidas discursivas sonde la novela corta parece ser su mejor aliado.

La conclusión de Diagnóstico es más directa; esto es, la voz autorial supera al personaje y se dirige directamente al lector: “si usted padece una enfermedad sin diagnóstico, no permita que muera la esperanza, y cuando las sombras invadan su corazón, siga buscando, pues detrás de esa sombra está la esperanza y, sosteniéndola, se encuentra la fe” (92-93). Es cierto que este mensaje se puede tildar de sutileza espiritual o como una traviesa asechanza destinada al lector; no obstante, tal como se indicara en una cita previa, los relatos han generado una reflexión ulterior que posiciona al novelista de turno, en este caso a Tapia, en una posición privilegiada con respecto a la escritura: el tema escogido ha superado la  tradición literaria de la región y se inscribe en las letras istmeñas con sus propias coordenadas; las palabras de Volpi respaldan estas conclusiones. Es una lectura que está al alcance del individuo promedio que, desde esta plataforma, asume una postura activa y cuestiona, tal como la autora reclama, todo lo que afecte su espacio en la sociedad de la que, desde siempre, es parte. Es acertado decir que Tapia cumple su propósito; además, hay que añadir que el haber escogido el género de la novela corta contribuye al éxito del discurso educativo.

 

 

Bibliografía

AMEZÚA Y MAYO, Agustín G. de (1982): Cervantes. Creador de la novela corta española.

Vol. 1. Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas. [1956].

BARRÍA ALVARADO, Ariel (2010): “Niña Bella”. Niña Bella. Por Rose Marie Tapia.

Panamá, Distribuidora Lewis, contraportada.

--- (2011): “Diagnóstico: N. P. I.”. Diagnóstico: N. P. I. Por Rose Marie Tapia. Panamá, Distribuidora Lewis, contraportada.


BENCOMO, Anadeli y Cecilia Eudave (2014): “Presentación”. En Anadeli Bencomo y Cecilia Eudave (eds.), En breve: la novela corta en México. Guadalajara, México, Universidad de Guadalajara: 11-14.

MERINO GARCÍA, María Manuela (2005): “La recepción de la novela corta española en Francia: Sorel y Scarron”. Transitions. Journal of Franco-Iberian Studies 1 (2005): 6- 19.

PABST, Walter (1972): La novela corta en la teoría y en la creación literaria. Trad. Rafael de la Vega. Madrid, Gredos. [1967].

RÍOS TORRES, Ricardo Arturo (2008): Memoria de mis memorias. Panamá, Círculo de Lectura Guillermo Andreve.

TAPIA, Rose Marie (2010): Niña Bella. Panamá, Distribuidora Lewis.

--- (2011): Diagnóstico: N.P.I. Panamá, Distribuidora Lewis.

VOLPI, Jorge (2008): “Narrativa hispanoamericana, Inc.”. En Jesús Montoya Juárez y Ángel Esteban (eds.), Entre lo local y lo global. La narrativa latinoamericana en el cambio de siglo (1990-2006). Madrid/Frankfurt, Iberoamericana/Vervuert: 99-112. DOI: https://doi.org/10.31819/9783865278227-007

WIERCINSKI, Sara (2013): “Scapegoat, Criminal and Hero: The Lives of Young Offenders in Rose Marie Tapia’s Roberto Down the Right Path”. En Will Wright y Steven Kaplan (eds. e Introducción), The Image of the Outsider in Literature, Media, and Society III. Pueblo, University Press de Colorado: 177-84.

 

 

 

© Humberto López Cruz

 

 
 


 

http://ojs.elte.hu/index.php/lejana

Universidad Eötvös Loránd, Departamento de Español, 1088 Budapest, Múzeum krt. 4/C

 

 

 

Scapegoat, Criminal and Hero: The lives of Young Offenders in Rose Marie Tapia’s Novel Roberto Down the Right Path Sara Wiercinski Wayne State University

Estos chicos son seres humanos como sus hijos, nacieron buenos, la sociedad y el entorno los corrompió. [These boys are human beings like your sons, they were born good, society and their surroundings corrupted them].

--Rose Marie Tapia

 

Introduction

Rose Marie Tapia‘s Roberto Down the Right Path is a contemporary Panamanian novel that uses the story of a group of marginalized young offenders to represent a hostile space within Panamanian society, and to denounce the powerfully repressive control of violence, inequality and poverty (V.I.P).  These are invisible children who grow up voiceless, abandoned to their own luck, and submerged in a world of hostility, anger, and antagonism.  The hostile space into which many young offenders are born, and inhabit during most of their childhood, lacks the socio-symbolic shield which should have been provided to them by their family and  nation.  The result of various contributing factors such as unequal educational opportunities, a hostile environment, and rampant poverty, is a negative backlash to the exclusion.  Thus, they start blaming what they consider ―normal society‖ for their hardships, and consequently, this group finds its voice, its power, and its authority through the creation of its own subculture (gang life), its own laws (scapegoating, violence and revenge), and its own economy (drugs and guns). 

 Tapia is a contemporary Panamanian writer and social activist whose novelistic commitment is directed towards the exposure of social problems affecting Panamanian society and society as a whole.  She entered the literary scene in the year 2000, and in her narrative discourse she uses the literary subgenre of the social novel in order to capture the lives of characters affected by social problems and degradations, such as powerful addictions and violence among women and youths.  Her novel Roberto Down the Right Path was written in 2004 and translated to English in 2010 from the Spanish Roberto por el buen camino. It explores the causes and consequences of youth gangs, drugs, violence, poverty, and illiteracy in today‘s society. 

The novel presents irresolvable dichotomies, such as: violence/peace and destructive/constructive behaviors, which give rise to the questions that, constitute the key focal points of this study.  For example: What are the causes of violence and destructive behaviors? Why is there an imbalance in the socioeconomic status of social groups?  This study analyzes the wide range of social issues articulated in Tapia‘s novel, focusing on the culture of violence perpetrated by the ―outsiders‖ (rejected-marginal individuals) and the ―underclass‖ (the lowest social class) due to three important phenomena in society: violence and destructive behavior, inequality in education, and poverty and the poor. 

 

Crossing borders: Two life stories in Roberto Down the Right Path 

The story in the novel commences with nine poignant words that depict violence and terror: ―Don‘t move, man; if you breathe, you are dead!‖ (15). The plot develops one fatal night

in  which the protagonist Tuti and his fellow gang members ambush, rob, and attack a young law student, Luis Carlos, and his girlfriend, Susana.  Susana is shot twice and is instantly killed.  Luis Carlos, although also shot and left to die, survives the ordeal.  These young lives dichotomize the fairness (good) and unfairness (bad) of society.  Tuti and Luis Carlos are oblivious to each other‘s existence, but in that moment they cross borders, their lives intersect and the spaces where they previously lived converge immediately.  

 The first group is compounded by the protagonist ―Tuti‖, a scapegoated criminal, and his gang of young offenders. Tuti grew up in a world of violence and abuse, illiteracy, poverty and abandonment.  After having been confronted for his crimes and lack of remorse, the defiant Tuti responded: ―Remorse? You know, I‘ve asked myself that same question several times these last few days.  Where‘s the remorse from your pig society for having allowed me to be beaten and abused from childhood?  They threw me in jail for nothing; they let me go hungry for days.  What do you know about suffering?‖ (40). Tuti had a short life filled with violence; at thirteen, he was already initiated into a gang and addicted to drugs.  By fourteen, his fame and crimes promoted him within the criminal world.  He was invited to participate in murders, something that he accepted as ―a great honor and privilege‖ (57-8).  At the same time, he got his first ―shiny new gun‖ that gave him instant power, and he started to command respect and authority among other gang members as well as his friends.  Paradoxically, the silver lining was that he used that power to do good for his family.  He was able to provide food for his siblings and protected them from the violence he endured at home as a small child, and was now perpetrating on others.  He was also able to alleviate his mother‘s need to prostitute herself.  

At an early age and during most of his childhood, Tuti had to endure physical and psychological abuse by his parents, an alcoholic and criminal father and a promiscuous mother.  He suffered a series of violent acts at the hands of his father due to his father‘s own failures and frustrations: ―Ever since I can remember, my mother . . . called me ‗scum,‘ ‗wretch,‘ ‗dog,‘ . . . The one that said he‘s my father, though I never saw him as one because of all the beatings he gave me . . .You can imagine that my seventh birthday was the happiest day of my life when I saw they‘d brought home my father‘s body with eight bullet wounds from the police‖ (40). Without being able to protest, Tuti unwillingly became the ―chivo expiatorio‖ (scapegoat) of his family (reference to the concept of ―scapegoat‖ will be explained further below).  When he came of age, he became part of a gang, armed himself, and began inflicting violence upon others as revenge for what was done to him.  

Finally, at seventeen, Tuti not only changed his path 180 degrees, he even changed his name to ―Roberto‖ for a fresh start.  Although, after living a long period of his short life  engaging in violent acts, in spite of his recovery, he did not end up  having the fairy-tale ending of ―living happily ever after‖.  The author depicts the sad realities of gang culture and violence; Tuti does not survive the rupture with his old gang.  His reintegration into society was not an easy task.  His old associates wanted him to go back to his old ways, but he refused.   At the age of eighteen, Tuti‘s life was cut short by the very same group of young offenders to which he once belonged.

The second group, contrary to the first, is represented by law-abiding citizens who follow the laws of God and society.  It is embodied by Luis Carlos, a young middle-class university law student, sheltered by his mother, María Cristina, his family, and society.  María Cristina was a dedicated mother who passes through a period of pursuing revenge against Tuti for hurting Luis Carlos, which almost destroys both her son‘s life and her own.  She later confronts reality, has a change of heart, and becomes determined to help the very same groups that she once despised

and hated.  She becomes a strong pillar of redemption and helps many lives break free from violence, ignorance, and homelessness.  Although her actions are inexplicable, she had a motive. She did not help Tuti out of kindness of heart; ―She was looking for relief for herself.  It was only later that she realized the only way to prevent others from suffering like she had, was to attack the cause of the problem and to help delinquents leave their world of crime‖ (73).

 Luis Carlos and his family motivated Tuti to quit the gang, leave the streets, and become a good citizen.   After Tuti‘s murder, they created the foundation ―Fundación Roberto por el buen camino‖ (―Roberto Down the Right Path Foundation‖), in honor of the once-criminal Tuti‘s transformation into the hero ―Roberto‖.  The foundation was a place dedicated to rehabilitating juvenile delinquents and to rescuing homeless youngsters from the streets and from violence.  The place became a safe-haven for young offenders.  It provided food, shelter, and a vocation; besides the important sense of value, self-esteem, and protection.  

In the novel, Tapia emphasizes the essential destructive facts that afflict society.  Ruinous actions are performed by young adults who, as she demonstrates, are born good, but become scapegoats of society at an early age.  Their surroundings corrupt them, and like a cycle, they in turn blame others and learn to use the same bullying tactics on people in positions of vulnerability, making them their scapegoats.  As a consequence, young and promising lives are destroyed.  Tapia explains that, in her novels, she captures the lives of those affected by the degradation of today‘s society.  She describes how everyone must cope with these consequences and suggests changes and solutions to problems that threaten to destroy human values and lives.   

In her role as a social activist, Tapia has been interviewed numerous times by local Panamanian newspapers and has given many speeches in correctional institutions and schools.  During these she has fiercely advocated for young people with problems as well as criticized injustices committed against them and their right to rehabilitation.  For example, in an article published by the Panamanian leading newspaper La Estrella de Panamá in November of 2011, Tapia denounced the beating of young offenders by guards and law enforcement officers in a juvenile correction center in Panama.  In her denouncements, Tapia argued that although some juveniles are delinquents and follow a life of crime, they are human beings.  She indicated that her novel is a product of the reality encountered in society.  She described that while writing Roberto Down the Right Path, she had the opportunity to deal with a group of young offenders, learned about their crimes but also about their efforts to pay for them and their desire to amend their lives and become better individuals.

Despite her determination through her work to denounce the observable facts of V.I.P. and the facts that Roberto Down the Right Path has been a best-selling novel and that Tapia has received awards and recognition in Panama for her social efforts and her literature, surprisingly no academic analysis and criticism has yet been applied to it.  As a result, this work provides the first scholarly critical perspective to her work.

 

Analysis of Tapia‘s literature from a psychological and sociological perspective

The role of V.I.P. in the lives of young offenders has been analyzed and evaluated by social science disciplines for decades.  In order to explain how the minds and the worlds of young perpetrators of violence work, psychology and sociology  analyze and explain  the causes and consequences of violent acts, whether in family upbringing or societal surroundings.  Whereas sociology studies socially unacceptable deviations and diversions of individuals in society, psychology analyzes the trauma and patterns of aggression received from childhood and how they affect the psyches.  Literature, however, with its literary subgenre of the social novel,

incorporates another intelligible social device in order to expose and depict the reality of what social science investigates.  

Tapia‘s novel not only depicts real social problems in a fictional and poignant way, it also exposes social problems affecting the most vulnerable individuals in an unequal society.  Roland Barthes indicates that the role of literature ―is not to resolve nor evaluate this world, but to present it in its raw state to an audience who must experience it as a provocation‖ (qtd. in Wolfrey 258).   Tapia‘s literature stirs the readers‘ feelings and provokes them to not just to be passive observers, but to go one step further: to be proactive spaces of power, engaging themselves with society, taking control of lives with the ultimate purpose of becoming agents for social change. 

Violence: Exploring youth violence

Violence and gang archetypes are explored through a psychoanalytic literary criticism, which helps explain and interpret destructive behaviors and helps to resolve psychological dysfunctions.  It is important to understand that despite the fact that psychoanalysis of this kind of conduct is intended for real persons with real problems, it can also be applied to the interpretation of Tapia‘s novel because this analysis can help the reader understand the literary characters in a most insightful way.  As critic Lois Tyson explains: ―If psychoanalysis can help us better understand human behavior, then it must certainly be able to help us understand literary texts which are about human behavior‖ (11).  

Studies have demonstrated throughout time that violence and aggressive dysfunctions are learned in most cases through first-hand observation during childhood.  Classic Freudian psychoanalytic principles explain that the psychological history of aggressive and destructive dysfunctions begin with childhood experiences in the family or as the result of an early occurrence in adolescence (Tyson 12).  Contemporary analyses of  the psyche of young violence, such as the one presented by Canadian  social learning theorist Albert Bandura, explain that aggressive  dysfunctions are  usually caused by a process denominated ―behavior modeling‖,  from observing others either personally through  ―parental modelling‖ or through the media and environment. (204-08).  To be more specific, Bandura‘s ―Bobo Doll‖ experiment found that children imitate the aggression of adults in order to first, funnel their inner rage and second, to gain the approval of others (or themselves) in light of the reinforcement or reward received.  (Isom par. 1). This kind of behavior ―aggression first – anger displacement later‖, correlates with the life of the protagonist in Tapia‘s literature. 

The phenomenon of scapegoating

If psychoanalysis correlates patterns of violence and aggressive dysfunctions learned and experienced by children in their households with their aggressive contacts with others, then it is key to understanding the phenomenon of ―scapegoating‖ and its powerful effect in society and in the novel.  Before proceeding, and in order to understand the role of the ―scapegoat‖ in youth violence, it is necessary to briefly examine the origin of the ―scapegoat‖.    The semantic symbolism of the scapegoat has its origin in the Old Testament of the Bible as an animal (a goat) that carried away (to the wilderness) the sins of the people: ―But the goat chosen by lot as the scapegoat shall be presented alive before the LORD to be used for making atonement by sending it into the wilderness as a scapegoat‖ (Lev. 16.10).   The New Testament also refers to the action of taking on oneself the people‘s sins, referring to Jesus‘ actions.  Although the actual word ―scapegoat‖ is not mentioned in the New Testament, many religious and scholarly articles make reference to Jesus suffering as a ―scapegoat.‖  His divine sacrifice was planned  for the people‘s

salvation, but the fact that he needed to suffer, sweat and even become afraid of  his mission to take  away humanity‘s sin--without any fault whatsoever--made Jesus‘ sacrifice, an analogy to  a ―scapegoat.‖

Throughout history, powerful situations of scapegoating have been portrayed as well.  For example, in the case of Nazi-Germany, the Jews were made to be scapegoats.  According to social critic and French philosopher René Girard, if the person or group that provokes hostility is not at hand then a scapegoat is chosen arbitrarily and is victimized: ―When unappeased, violence seeks and always finds a surrogate victim.  The creature that excited fury is abruptly replaced by another chosen only because it is vulnerable and close at hand‖ (2).  Sociologist Martin  Marger explains that  minority groups in multi-ethnic societies ―have served as convenient and safe targets of such displaced  aggressions,‖ adding that  ―if the frustration is continuous, we may begin to blame more remote groups or institutions like ―the government,‖ ―bureaucrats,‖ ―blacks,‖ ―Jews,‖ or ―gays.‖ (Race 85).  Current manifestations of scapegoating in society against innocent groups have been seen in the United States and Canada.  For example, back in 1989 in Montreal, scapegoating as displaced hatred was directed towards a specific group of female students in the Ecole Polytechnique where more than fourteen women were killed and fourteen more were wounded by a young man with a history of physical and verbal abuse in his household.  It was considered to be an anti-feminist attack against women.  The killer blamed his problems on women. 

The symbolism of  ―scapegoat‖ is used in various forms when referring to victimization and violence:  The ―scapegoat‖ or the innocent victim who usually pays for someone  else‘s problems; the ―scapegoater‖ or the person or group who causes violence and pain to innocents;  and ―scapegoating‖ or  the action inflicted upon  a ―scapegoat.‖  In psychology, scapegoating signals a serious family problem where one member of a family is constantly picked on, put down or abused. As Simon Crosby states:  ―The age-old phenomenon of scapegoating shows up everywhere. It causes great anxiety and misery. Scapegoats are found in almost every social context: in school playgrounds, in families, in small groups, and in large organizations‖ (Par. 2).  Psychologist Lynne Namka explains: ―In scapegoating, one of the authority figures has made a decision that somebody in the family has to be the bad guy,  The mother or father makes one child bad and then looks for things (sometimes real, but most often imagined) that are wrong‖ (Par. 1) These domestic dysfunctions are depicted in Tapia‘s novel.  

The syndrome of scapegoating in all its structural grammar displays—the scapegoat and the scapegoater (as a noun), scapegoat (as an adjective), and the scapegoating (as a verb)--is clearly represented in Roberto Down the Right Path.  For example: Tuti sees his father inflicting pain on his mother, on his siblings and on himself, therefore he models the learned direct patterns of aggression and violence, and becomes a scapegoater.  He learns to use the same behavior on people in positions of weakness and to make them his scapegoats or ―chivos expiatorios.”   Most of the young offenders depicted in the novel have suffered all kinds of abuse during childhood, so they experience impotence and discrimination.   Marger indicates that the essential concept of scapegoating is a situation of ―hostility arising from frustration.‖  He explains that a disturbed person ―in his or her efforts to achieve a highly desired goal tends to respond with a pattern of aggression.  Because the real source of frustration is either unknown or too powerful to confront directly, a substitute is found on whom the aggression can be released.  The substitute target is a scapegoat, a person or group close at hand and incapable of offering resistance‖ (Race 84).  In the case of Tuti, he is initially the scapegoat of the family, and after feeling safe with gangs and

violence, he later reverses position and begins inflicting violence by scapegoating others--a full circle completed.  

Sociologist John A. Winterdyk writes about violence in young offenders and considers that when young people commit acts of violence, although the main focus is usually placed on what they have done - the abuse committed, he states it is important to remember that ―young people are also the recipients of a great deal of violence, not only from members of their own age group, but also from adults‖ (27).  Tapia illustrates what violence and abuse do to children, the most vulnerable agents in a power relationship in Panamanian society, and denounces   the   same society for not protecting children from abuse.  Sometimes it is too late for later recriminations.   In order to provide a current representation of the scapegoating phenomenon as reflected in the nation of Panama, Tapia also portrays in her novels the powerful Panamanian dictator Noriega‘s twenty-one years of dictatorship, when thousands of people suffered as his ―chivos expiatorios‖ and atoned for his own failure as a leader.

  Youth gangs

Every time the subjects of violence and youth come together, the term that follows is: ―gangs.‖   But what does the word ―gang‖ really mean? And why is it usually associated with youth violence and crime?  A straightforward definition of ―gang‖ is a group of people who hang out together and share a common purpose.   It has been demonstrated that gangs are a group of young individuals who engage in either minor rebellious acts of violence such as street fights -  looking for approval from or in defiance of their peers- or major violent acts and criminal offenses such as drug dealing,  murder,  rape, and other acts of violence (National Crime Prevention Council).  Fred Mathews, in his study of youth gangs, observes that ―gang‖ can be related to many things, and that the word itself has its share of ambiguity.  For example, he explains that the word ―gang‖ per se connotes fear, controversy and misunderstanding.  It can be a ―judgmental and overly negative term applied too liberally and inaccurately by adults to adolescent peer associations,‖ or to ―a group of friends who like to hang out and occasionally get into trouble‖ (220).  He also points out that when that group of friends is involved in normal activities-- whether or not they adopted a distinctive name or location-- it is just a healthy part of growing up.  Mathews considers that ―There is nothing developmentally or otherwise unusual about young people hanging out in groups that, in themselves, should give adults concern; that is, unless they break the law or harm others or themselves through their activities.  . . . Sometimes this line is crossed accidentally; sometimes deliberately‖ (220).  

When a group of young people become violent or antisocial and break the law, it becomes what is commonly called a ―youth gang.‖  Mathews explains that, ―A ‗gang‘ in this context, would generally consist of at least three or more youth whose membership, though often fluid, consists in at least a stable core of members who are recognized by themselves or others as a gang, and who band together for cultural, social, or other reasons and impulsively or intentionally plan and commit antisocial, violent, or illegal acts‖ (221).   John W. Santrock further clarifies that youth gangs‘ involvement in violence gives them power.  He explains that youth gangs are composed primarily of male members, that in the United States alone there are more than 750,000 adolescents involved in gang activities, and that they do so in order to prove loyalty and commitment to their groups.  Most of them are from poor backgrounds and come from ethnic minority groups,   dealing with feelings of powerlessness, and therefore they participate in violent acts in order to obtain a sense of power (479-80).  He also states that ―Among the risk factors that increase the likelihood an adolescent will become a gang member are disorganized neighborhoods characterized by economic hardship, family members who are

involved in a gang, drug use, lack of family support, and peer pressure from gang members to join their gangs‖ (479).  However, it is important to bear in mind that studies have also demonstrated that ―Young people of all socioeconomic and ethnic backgrounds participate in gangs‖ (National Crime Prevention Council).  Not only the poor or visible minority.

Mathews, in his analysis argues that gangs serve as ―nonconformist alternatives‖ for young people as well.  The feelings of alienation, isolation and discrimination from society are reasons for youth gangs and criminal behaviors because of their ―few or no satisfying interpersonal relationships with others‖ (225).   But also young people group together as an expression of acceptance and love.  In the novel, Tapia states that ―The kids from the poor neighborhood were attracted to gangs because they provided feelings of power and security against a threatening world they hardly understood.  But before their souls became completely insensitive, like what happened when they had been the perpetrators of several violent acts, those boys wanted to be better people, to have an honest job, to care for their families‖ (74).  She argues that the government, the media, TV programs and their audiences and society‘s indifference all have a share of accountability in this social problem.

Another crucial element in the relationship of power in violence and gang activities is the peer pressure dynamic.  Youth delinquents constantly face pressure from older or more experienced peers.  Usually an older friend becomes a ―mentor‖ and provides all the necessary information to his addition to the crime family.  Tapia‘s novel portrays it with Tuti and his encounter with the character ―El Muerto‖ [―The Dead‖] and with death itself.  Tuti, through his friend nicknamed ―the Dead‖, learned an easy and fast way to ascend the ladder of power, that is, from being the poor and ignorant  young boy to being the respected and admired  authority figure: by the replacement of his ―rusty gun‖ for a powerful 9  millimeter and by involvement in heavy gang activities and drug dealings.  

Guns and shootings are a central part of gang activity as well. The feeling of protection against other rival gangs makes the participants carry weapons, especially if illicit activities such as drugs and robberies are on their to-do list. The need to protect themselves against other perpetrators of violence gives them, in their own eyes, ―the right‖ to be armed.  Sociologist Thomas Gabor, in a study about gun crime in Canada, analyses the use of guns in crimes committed in large cities.  He cites Toronto as the most consistent place of gun-related violence in Canada.  As an example he indicates that 300 people were murdered by guns in 2005.  ―Gun violence is a legitimate concern, particularly in various urban settings, given the escalation of gang violence and the brazenness [coldness] of many shootings‖ (147-48).  Sociologists James D. Wright, Peter H. Rossi and Kathleen Daly, in an analysis on weapons, crime and violence in America, explain that the United States has more gun deaths that any other country in the world.  They quote a study comparing the border cities of Detroit, Michigan and Windsor, Ontario‘s  gun related deaths: The ―sister cities‖  ratio is approximately 100 to 3 cases. (2-3). 

In the novel, for example, Tuti realizes that the acquisition of a gun, his desired weapon, gave him not only a sense  of authority among his fellow gang members, where he climbed  the ladder of power and changed from being at the bottom of the ladder  to  rapidly ascending  towards the top, but he also found himself in the  blink-of-an-eye not only the leader of his gang family, but the provider (through drug-dealing) and protector (through his gun) of his own family as well.  The power that the gun anoints on Tuti, give him a sense of power and a dominant feeling.  He became the leading party, imposing his will on and directing others, and not the other way around.  He changed from being the oppressed to becoming the oppressor, from being invisible to becoming visible, from being voiceless to having a powerful voice. 

Inequality and Poverty

Although the dissimilarity portrayed in the novel between the two groups  (the group of young offenders led by Tuti, and the group of law-abiding citizens led by Luis Carlos and his mother) is manifested in large part through the dichotomy of violent and nonviolent circumstances, it is important to keep in mind that the protagonist‘s childhood--and that of the group of young offenders, for that matter--was not only robbed as a result of his status as family scapegoat and his violent upbringing, but also due to lack of opportunities for a better life.  When referring to inequalities affecting the lowest link in a power relationship, as is the group of young offenders in Tapia‘s novel, the subject of ―power‖ and how the powerful in society get the best of everything, including education, should be foremost in the discussion.  French philosopher and social theorist Michel Foucault argues that there is power in all human contact because power is the thin film that covers all human interaction inside or outside institutional structures: ―Power reaches into the very grain of individuals, touches their bodies and inserts itself into their actions and attitude, their discourses, learning processes and everyday lives‖ (38).  His philosophy clearly extends to education, the institutions that provide learning, and the society that delivers it.  It helps to explain the persistence of inequality in education and the maldistribution of wealth.

Public education has come to be known as an institution founded on the idea of equal opportunity for education for all, not only for the privileged.  But as Marger explains, the original idea of equality was ironically implemented by educational institutions themselves, becoming agents in sustaining the structure of inequality.   Marger considers that one of the main factors that contributes to inequality is: ―The relationship between education and socioeconomic status operates in a cycle that is perpetuated from one generation to the next: The higher the income and occupational status of the parents, the greater the amount and quality of the children‘s education.  In turn, the greater the amount and quality of the children‘s education, the higher will be their income and occupational status as adults‖ (Social Inequality 206).  

This relationship between education and socioeconomic status is presented by Tapia.  She defines a series of patterns of inequality affecting the two groups depicted that indicate who has power and who does not.   For example, due to the extreme poverty and ignorance in his household, Tuti is only permitted to attend school until the third grade.  Luis Carlos, however, has the opportunity to attain the best education.  As a consequence, when they crossed paths Tuti is nearly illiterate, he barely knows how to read, and is therefore unable to possibly attain any good opportunities in life, while Luis Carlos is an excellent student with a promising future ahead of him who later advances unto a university law career.  The dichotomous factors of familial guidance versus familial abandonment also illustrate the pattern of inequalities encountered in societies. 

In the novel, the two groups encounter unequal types of guidance and support at an early age that determine their lawful versus unlawful behaviors.  Their familial and social class environments of which education--or lack thereof—is a key part, determine the encouragements and expectations that Luis Carlos receives and that Tuti does not.   For example, Tuti does not have adult supervision or much-needed guidance and no one instills in him the importance of education; he only receives belittlement from his parents.  On the other hand, Luis Carlos has his family as well as the society that surrounds him supporting his learning process.  In the novel, after the two main characters cross borders, and get to know each other, Luis Carlos himself says: ―How different things might have been if this boy would have an opportunity for a better education‖ (57).   

Sociologist Jonathan Kozol explains that: ―We are children once; and after those few years are gone, there is no second chance to make amends.  In this respect, the consequences of unequal education have a terrible finality.  Those who are denied cannot be ―made whole‖ by a later act of government.  Those who get the unfair edge cannot later be stripped of that which they have won‖ (180).   Tuti‘s lack of proper education and guidance forces him to enter the work force as a drug mule, dealing drugs as the main source of income for his household.  A poor child like Tuti has had to become ―the father‖ for his younger siblings, needing to work and to bring home the money.  Luis Carlos lives an easy life without carrying the burden of needing to provide for his family.  He is dedicated to his studies.  Whereas Luis Carlos is protected and encouraged, Tuti is denied those important shields that should have been provided by family, educational institutions, society and government. Two lives are surrounded by a cluster of inequalities, and the life in a superior socioeconomic position produces better results. 

Rose Marie Tapia portrays the manifestation of scarceness and confronts the readers with the harsh living conditions affecting poor communities.  She demonstrates that a lack of resources and childhood abandonment are the primary sources of youth delinquency.   The main message is clear and poignant:  Tuti and the group of young offenders are victims of social inequality manifested in society.  It is portrayed persistently throughout the chapters with dramatic, vivid examples.  However, while making an implicit call for proactive action against the problem of poverty, Tapia issues an explicit challenging call to the readers of the novel: ―If we all cooperate according to our responsibilities, I as citizen, and you as the media, the politicians, and the elected officials, don‘t you think we could achieve something?‖ (76).  

 Finally, this study has clearly demonstrated and emphasized the interrelationship of violence, scapegoating, and gangs in correlation with unequal educational opportunities and poverty affecting the lives of young offenders.   The reader can clearly see and understand the effects of these factors, not only on the mind and behavior of the fictional characters in Tapia‘s literature, but also on the behavior of human beings in general.   

 

Works Cited

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Análisis de la obra 20 años después de Rose Marie Tapia R.                    Por Olga Nelly Tapia catedrática de Sociología Jurídica            Universidad Latina.

Hace años Roberto por el Buen Camino, hizo su aparición en el mundo literario, provocando una expansión de impacto nacional como internacional por los lectores de Rose Marie Tapia R y eruditos, que cotejaban descripciones, comportamientos, emociones diversas y opiniones encontradas.

 

No cabe duda, que la evolución humana tiene gran parecido con los cambios del clima, la juventud es la ebullición de ideales, creatividad y producción positiva siempre y cuando, reciban los mismos la guía adecuada para crear y fomentar principios sólidos de una sociedad sana.

 

Pasado los años, se percibe que aún con tantos intentos, hay semillas diseminadas del mal que pretenden arruinar esfuerzo, voluntad, trabajo y desvelo para hacer imperar el Ello, de seres humanos, que no ven su panorama lleno de esperanzas como jóvenes normales.

 

Buscar responsables no señores, esto es una responsabilidad desde el hogar, desde el entorno, desde el Estado que no ve el peligro que representa el ocio, el desempleo, calidad de la educación y sistemas legales y penitenciarios que distan mucho de la rehabilitación de esos privados de libertad. Buscar los porqués, de la delincuencia, iríamos al viaje sigiloso de la historia, donde se dijo muchas veces, que el delincuente nace. Craso error, si contraponemos que al nacer, esos nuevos seres traen ternura, lejanos a los sentimientos malsanos, que con el tiempo se transforman en el ambiente en que se levantan y se disipa por supuesto, esa áurea de castidad y sentimientos sanos.

 

No cabe duda, que la juventud, es la ebullición de ideales, de creatividad , de imaginación, de sueños que pueden ser posibles y probables, pero, siempre debe una mano, ser guía sin mácula,  que les tome sin titubear en ese viaje incierto donde fuerzas oscuras tratarán al máximo de evitar que una de sus presas deje de servir al callejón oscuro donde abunda el fango y la distorsión de los valores de convivencia, donde la distorsión del pensamiento sirva a la tiniebla, trayendo consigo el arrastre del llanto y de la muerte sin escatimar escrúpulos. 

 

Al hablar de la realidad de los Centros Penitenciarios, cabe destacar que estaremos enfocados en el aspecto de la reinserción social, la cual es la base de nuestro nuevo sistema penal, ya que se busca no castigar al delincuente, sino ayudarle a dejar los hábitos que lo llevaron a delinquir y brindarle ayuda para que se transforme en un ser humano que sea de utilidad para la sociedad. Esto es el plan original, que literatura como la de la escritora Rose Marie Tapia R. trata de aportar su grano de arena, dentro de un compromiso que es agenda de Estado.

 

Sus personajes recorren la emotiva del túnel y la lucha invisible con manos y fuerzas tenebrosas. Nuestra sociedad está descompuesta y hay que aceptarlo, no buscando sólo responsables, pues ante un mundo global, mientras las leyes caminan en procesión de viernes santo, el crimen organizado se mueve en muchas direcciones pues posee recursos de sus ganancias nefastas.

 

  Veinte años después, fue el timbrazo de llamado de atención, tanto para padres, como la juventud, que se desespera ante las carencias materiales y hogares resquebrajados por otros elementos tóxicos que asfixian sus vidas. 

 

Con el permiso de la autora, más que dirigirme a sus personajes de manera individual como acostumbro, preferí extraer el mensaje directo que conlleva la obra. Rose Marie Tapia R. has estirado el arco, para con tu buen tino colocas la flecha que lleva consigo de integrar a toda la sociedad y al propio Estado, en una agenda seria de rescate de la juventud panameña. Has iniciado una cruzada peligrosa, pero cuentas con las fuerzas del bien, que serán tus custodios.

 

Me apunto a las felicitaciones de los 20 años después y estoy convencida que otras personas se sumarán al brindis.

 

 

SE PRESUME CULPABLE ANALIS LITERARIO   Por Olga Nelly Tapia

 

Rose Marie Tapia, atrapa desde el primer renglón y enfrenta al panorama real de nuestros pueblos: La Corrupción y te insta a detectar cuales son los síntomas de descomposición en la estructura social. La pluma vuelve a moverse en pro de los Derechos Humanos y el respeto a los mismos.

 

 

El juego inescrutable de los poderes del Estado, sitúa al lector frente a grandes abismos de indefensión, donde una varita dirige la orquesta, y la víctima, no alcanza siquiera a vislumbrar quienes son los músicos de esa pesada sinfonía que agita a los sentidos.

 

   Rose Marie Tapia esta vez, nos lleva a lo incierto, donde a pesar de existir máximas de gran relevancia jurídica, en la práctica hay la coexistencia de un poder real establecido, pues allí su estructura organizativa lo dotan personas de gran inteligencia, entrenamiento táctico topográfico y de alto nivel en formación castrense.

 

    Este sujeto principal, con dichas características mueve la pluma de Tapia, pues se produce su arresto o aprehensión por ser considerado sujeto de conspiración.

 

    Siempre ha existido el espionaje, desde épocas remotas y hasta bíblicas, el concepto de espías es utilizado para designar las personas encargadas de vigilar movimientos del enemigo que, con la evolución de los tiempos, de enemigos son llamados hostiles.

 

     Los nuevos tiempos van más allá de un simple espionaje, de vigilan fronteras, personas que puedan estar vinculadas a la narcomafia al terrorismo, al trasiego de armas. Con esta perspectiva global, podemos penetrar aún más a la producción de Tapia.

 

    Ella, con gran suspicacia se desplaza hacia las entrañas del Consejo de Seguridad del Estado. Organismo de inteligencia bien complejo, donde pululan la gran capacidad táctica y logística, donde yace la avanzada, donde surgen los pasos en terrenos sensitivos como aparato de prevención de hechos, donde las leyes de lógica ponen de manifiesto lo posible y lo probable, buscando a velocidad el resultado a la acción.

 

     Lo peligroso es, que llega el momento, en que, por poseer la información, convierten en cautivas a las bases constitucionales de un Estado, donde descansa la Democracia pura ideada así por los antiguos griegos.

 

  En ese orden de ideas, la araña maquiavélica expande su poder y por tenerlo, se atribuye facultades, se abrogan derechos con pruebas falsas, producto en su mayoría de una ideación mefistofélica, con secuencias programadas que asfixian y pisotean la majestad constitucional, la jerarquía Kelseniana de las leyes, violando Derechos Humanos, Convenios Internacionales suscritos, evitando así, que el sujeto pueda hacer descargos ante las imputaciones que le cuelgan, impuestas por manos invisibles.

 

Nacen manos escabrosas que impiden no solo hacer uso del régimen probatorio adecuadamente, sino que extiende su impacto a minimizar a los que ejercen la abogacía, evitando hasta donde sea posible el acercamiento con sus representados, impidiendo así, que los presupuestos del debido proceso se cumplan por el buen brillo de la justicia.

 

Tapia nos hace caminar por los senderos oscuros del chantaje, la hipocresía, la infamia y la calumnia. Así pues, la Corrupción galopa en terrenos fértiles donde reina el miedo y lo no deseado.

 

Sus personajes unos emotivos y otros siniestros permuten, escenario perfecto para que la obra tenga un final optimo, con un mensaje alto y claro a la sociedad, que hay que salvar lo poco de decencia existente en nuestras sociedades.

 

OLGA TAPIA DE REYES

ANÁLISIS LITERARIO   OBRA LA NOCHE NO DURA PARA SIEMPRE DE ROSE MARIE TAPIA   POR OLGA NELLY TAPIA, Analista Cultural

 

Los últimos años han sido una inquietante época de transformaciones sin precedente. Pareciera han arrebatado a los seres humanos y los han aplastado sin misericordia bajo las llamadas ruedas del progreso.

 

 

 

Toda la tierra gime sus dolencias, sus carencias, tanto afectivas como materiales y son precisamente esos escenarios que toma la escritora Rose Marie Tapia, reflejando ese inframundo amoral, sin leyes escritas, donde los códigos del silencio deambulan en el andar diario, donde las voces de mando no son las conocidas, sino, aquellas que se producen en el dolor y el llanto.

 

 

 

Ese dolor y llanto es la tinta que llena la pluma de la autora, es la captación de gestos, lenguajes en el espacio que hacen frenar, producir altos por su gran contenido real. Con tópicos especiales dentro de una pirámide de jerarquía social, es donde se desarrolla esta producción con lenguaje directo y veraz, porque permite palpar el debate de nuestra sociedad hoy día, y es así, como iceberg, emerge la figura del Pandillerismo y sus facetas y la mayor osadía de la autora es ahondar la Corrupción y su mecánica de actuación beligerante y la afectación de la misma en nuestras sociedades.

 

 

 

Con manejo exquisito nos hace recorrer nuestras zonas de selva, claros testigos de situaciones fuera de la ley, pero adornando las mismas con conocimientos históricos geográficos para aliviar el peso vividas allí.

 

 

 

La autora nos remonta a hechos históricos de interés global, como lo fue la Caída de las Torres Gemelas en Estados Unidos, pero, quizás con un propósito a través de su personaje el paramilitar, donde hace planteamientos serios, ante la versión explicada por su personaje.

 

 

 

Creemos es una fórmula de aceptación si se quiere o no, la puesta en marcha, del nacimiento del nuevo Orden Mundial, los famosos, los cuales han trazado planes maquiavélicos para el gran diseño global de la Ingeniería Financiera, que abarca el control de los mercados, el mundo bursátil, el control del clima, los estupefacientes, creando así la Corrupción en todos los niveles, para finalmente producir el efecto dominó de nuestras débiles economías.

 

 

 

De allí nace el revolucionario, el cual se ve desplazado de los planes de los gobiernos de turnos y donde sus metas como profesionales son inalcanzables y donde las brechas de desigualdad social se abren cada día más, por la falta de respuestas a las necesidades básicas.

 

 

 

Ejemplarizante resulta en traer a colación el Síndrome de Estocolmo, pues ofrece comparaciones importantes en materia de comportamiento humano ante una situación de secuestro.

 

 

 

El tema de la profesión del personaje principal, amerita nuestra atención. El periodista investigativo, si hace ello con apostolado corre riesgos y ello alcanza hasta su descendencia, debido que en búsqueda de la verdad toca y pisa callos y representa un peligro para quien lo ejerce por vocación. Se palpa por igual, la libertad de expresión que implica conceptos de sociedad y socialización donde es vital socializarse, que como tema obligante busca integrar al individuo a la sociedad como tal y por ello, conlleva un aprendizaje cultural

 

 

 

La obra tiene connotaciones emocionales, porque en la medida que cada personaje lanza al lector perfiles diversos, desde relaciones matrimoniales con conflictos, maltratos y cuadros patológicos de depresión que son el resultado de conflictos no resueltos

 

 

 

Finalmente la materia onírica es de su suma importancia. Tapia transmite la comprensión de una escala de conciencia y va más allá, los lazos existentes que ni la muerte puede romper. El misterio del mundo de los sueños y aún el estado de la muerte están allí.

 

 

 

El teléfono cayó de sus manos, igual que cayó el telón de la obra. Rose Marie Tapia en cada puntuación, en cada entonación, logra en su producción: el mensaje sublime de la emoción humana.

 

 

 

®Derechos reservados  

 

OLGA TAPIA DE REYES

Colaboradora Internacional de Correo Cultural.

Colaboradora de Comunicación social y analista del Programa El Pueblo opina, Radio Provincias, Chitré.

Correo electrónico: chitreana30@hotmail.com

APRECIACIÓN LITERARIA OBRA DE LA COSTILLA DE EVA SURGE ADÁN De Gisela Tapia, por Olga Nelly Tapia de Reyes

Someter a consideraciones de cualquier índole, una obra de gran profundidad, la cual nos ocupa en este momento, es sin duda una exigencia más que literaria ,es la responsabilidad que traspasa lo ya conocido, el por conocer y el ejercitar de manera obligatoria neuronas necesarias para emitir conceptos y captar el mensaje de la autora. Gisela Tapia es una mujer formada en las áreas científicas, de una carrera profesional brillante, que hoy nos sorprende incursionando en la literatura usando su experiencia, y formación de primer orden. Así nace, su primera obra, De la Costilla de Eva surge Adán.

 

Con buen manejo del tema, pues, usa su argot científico, se traslada a la humanística para ponderar el rol que la mujer ha jugado desde los inicios de la humanidad hasta nuestros días. A veces, la pluma proyecta emociones de ira, dolor, impotencia cuando hace recorrido por pasajes donde el menosprecio y el maltrato se dejan sentir por el sexo contrario. Por ello, recurre a su fuerte, la genética la biología, aunada a la historia universal, política, religión, sociología, derecho natural, derecho comparado, puntualiza con fines didácticos y pedagógicos, su plan bien elaborado un tanto dogmático, con un lenguaje comprensible al lector, un mundo donde es permisible escudriñar, buscar, resolver acertijos, preguntar, evaluar, esbozar, formular, ser crítico, comparar y despejar incógnitas de escenarios simples y complejos del comportamiento humano y allí, visualizar perfiles pasados, presentes y futuros que recogen astucia y coraje, recibiendo por ello las mejores preseas por sus actuaciones.

No cabe duda, Gisela Tapia rompe reglas ,se enfrenta de por sí, pues su obra habla en primera persona , a toda una estructura política, social, religiosa, configurada en el tiempo por la costumbre y creando a su vez arraigo ,muchas veces culturales, donde afloran estigmas sólidos que se constituyen en verdades irrefutables en el tiempo y espacio, pero a su vez, por su alto contenido, representa una voz, un clamor en el espectro, para que la figura femenina reciba por parte de nuestras sociedades, el lugar preponderante que le corresponde. Así pues, a los 156 años de aniversario de la teoría de Charles Darwin, con su obra, El Origen de las Especies, esta panameña, audaz, con su experiencia en los laboratorios y conocimientos del mundo científico, asume ese gran compromiso, de cambiar las reglas, como en su momento lo hicieron, Newton, Galileo, Copérnico, con sus teorías físicas y matemáticas referente a la Tierra y al propio Universo enfrentando el pensamiento tradicional y escolástico de la Iglesia y el esquema existente ,por ello, esta obra logra fomentar la curiosidad, la investigación, y el diálogo de altura.

Gisela Tapia nos toma de la mano y nos enfrenta a estructuras comparativas de embriones, nos adentra al microscopio, y de manera imaginaria vemos densos núcleos llamados corpúsculos de Barr, un clásico muy común en estudios de biología e impartidos en materia forense y especialidades médicas, obligando con ello refrescar engramas ,en materia cromosómica, llegando a buscar explicaciones en el síndrome de Turner, donde se buscan respuestas más concretas, si prevalece el X o el Y, indistintamente, que en materia criminológica, posee importancia al tratar perfiles de delitos   e igual en materia penal  .Obsérvese, no usamos el concepto de género, ya que consideramos este tema concierne a discusiones, foros, debates pero de orden científico.

La obra logra en el lector, sobre todo mujeres, desde sus inicios como tal, elevar la autoestima, crear coraje, valentía y un compromiso social, mostrando épocas remotas, matriarcado, toda la historia universal, de América y  de Panamá, mostrando rostros y trayectoria de ellas para que sus actuaciones sean emuladas hoy día. Es vital resaltar como la escritora expone con detalles el papel del varón donde desmerita, minimiza, maltrata en muchas direcciones a la mujer, opacando su aporte sea cual sea, utilizando sus propias leyes para lograrlo, con adaptaciones a sus intereses con barbarie y salvajismo muchas veces. Leyes abominables carentes de humanidad en contra de la mujer forjadoras de miedo, aumentando la indefensión de manera increíble, llenas de complejos que lastiman la integridad y el Ser.  Somos de la opinión que esta obra debe servir para confección de leyes donde la mujer sea el sujeto activo, e igualmente, como material de estudio complementario tanto  para el área científica como humanística. Gisela Tapia, la escritora panameña, lanza un reto literario a nuestros tiempos, lejos de la ideología nazi, es una flecha de esperanza por la conquista de la igualdad de los derechos de la mujer. Excelente obra sin desperdicio.

 

 

 

CONSIDERACIONES EN TORNO A LA PRODUCCIÓN LITERARIA DE ROSE MARIE TAPIA R, Olga Nelly Tapia de Reyes.

La crisis de cultura y de valores que padece el mundo actual, es el alimento de muchas corrientes literarias de nuestros tiempos. Cada quien en su estilo proyecta la percepción personal o social de los grandes problemas de existencia que nos aquejan. Resulta un reto diario captar los mismos, por lo que dichos cambios de manera constante son absorbidos por la estructura social que representan. No obstante, nos mueve la osadía, no importa la tecnología existente, que para nuestros efectos solo es una herramienta auxiliar.

 

Centrándonos en el tema que nos ocupa, cual es, evaluar el recorrido de la pluma de Rose Marie Tapia y los efectos que producen sus obras, pues, esta no deja de moverse con precisión exaltando temas de actualidad y donde se percibe un gran trabajo literario en la medida que es notable la investigación de campo, estadísticas y otros medios reales y veraces para la conclusión de su trabajo.

 

Rose Marie Tapia, nace como escritora en etapas de muchas revoluciones culturales, donde la novela sencilla se extiende a lo fantasmagórico., donde por igual, se deja atrás, el intento como se hace lo científico de capturar el alma, el querer ver, cómo el Cerebro Humano, digiere ideas y pensamientos buscando la razón científica y olvidando lo que para esta escritora significa el alma.  Ella si penetra ese mundo espiritual y hace contraposiciones filosóficas de la existencia de la misma, y por ello, permite se filtren cantos de sirena de religiones, sectas, valores irracionales de la mística, el esoterismo, y el ocultismo, frente a sociedades hastiadas, donde proliferan la corrupción, el abuso de poder, comportamientos insanos, discursos desgastados ante una población obnubilada, llena de desesperanza, con una cultura incipiente donde las respuestas colapsan ya sea de derecha o izquierda, pero dotadas de vacíos agónicos por el reflejo de esa estructura social aniquilada.

 

Los desaciertos sociales y el retroceso moral de nuestros pueblos, son sin duda, las musas de la obra literaria de Rose Marie Tapia, quien con lenguaje sencillo permite que sus actores y protagonistas, no dejen caer el telón, hasta lograr que el lector logre pasar los laberintos de la trama hasta llegar a la vida interior que nos llena de paz.

 

 Rose Marie Tapia, no solo es una escritora, se convierte sin intención en una historiadora. Fragmentos de su obra inicial Caminos y Encuentros, galardonada con mención honorífica en el Concurso Ricardo Miró 2000, muestra esta faceta de importancia histórica, ya que, en ella destaca un momento de la historia de Panamá y los últimos meses de la caída del régimen castrense, mostrando el papel que jugaron personas en esa transición. El interior de Panamá, se involucra activamente en modo, tiempo y lugar.

 

 Tapia, sin ser especialista en disciplinas tan complejas, como la política, psicología, psiquiatría, navega  con propiedad en temas de la corrupción, el maltrato doméstico, el bullying, la ludopatía, trastornos de ansiedad, pandillerismo

 

Cada obra representa a su público. Su trayectoria no solo se limita a escribir, sino a la creación en todo el territorio nacional de Panamá, de Círculos de lectura, con una agenda apretada, recorre con entusiasmo el territorio panameño, inculcando el hábito de lectura desde los niños hasta los adultos, pues posee variedad de temas adaptados a cada edad.

 

 

 

 Rose Marie Tapia, manifiesta en su obra, que la enfermedad física no es más que la exteriorización de una dolencia espiritual mucho más profunda, que existe un compromiso de cada habitante de esta tierra a integrarse a la lucha contra el flagelo de la corrupción ,que los padres de familia, mediante la observación de sus hijos puedan ver si se dan alertas en cambio de conductas, que se debe incentivar el derecho a soñar, que debe tenerse cuidado con los diagnósticos médicos, pues pueden causarse terribles circunstancias y que el ser  humano, es una unidad, cuerpo, alma y espíritu, a los que corresponden la medicina somática del cuerpo, la medicina psicológica y la cura del alma.

 

 

 

Rose Marie Tapia sigue dando de qué hablar en la literatura, domina el arte de hacer sencillo lo complicado, sin aspavientos.